17 junio 2006

senderismo (peña de hierro)







El pasado 31 de marzo se realizo un recorrido por el sendero ubicado en el perímetro de la corta en peña de hierro , con una longitud aprox de cinco kilometros.



Zanahoria para la astenia

Zanahoria para la astenia.Un remedio contra la debilidad y la astenia, que además mejora la visión.La zanahoria silvestre (Daucus carota) es una planta cuyos usos medicinales son conocidos desde tiempos remotos. Una variedad de la zanahoria silvestre, de origen no conocido, ha dado lugar a la zanahoria cultivada, que ha sido mejorada para que produzca raíces más gruesas y sabrosas. La zanahoria contiene un aceite esencial con pineno, limoneno, carotol, daucol y asarona en las semillas, además de sacarosa, pectina, mucílagos y vitaminas. Conocida es su excepcional riqueza en betacaroteno, que hace de esta hortaliza el nutriente más eficaz para el aporte de vitamina A. Es también una buena fuente de sales minerales, especialmente de hierro. La ingesta de 100 g cubre el 15% de las necesidades diarias de este mineral. Eso explica que esté indicada como remineralizante natural del organismo, en estados anémicos, debilidad y convalecencias, agotamiento y astenias.La zanahoria actúa igualmente como digestiva, carminativa, protectora del hígado y antidiarreica.
Para combatir las diarreas estacionales, incluidas las infantiles, se puede probar la infusión que asocia la zanahoria a otras plantas antidiarreicas, como el rosal silvestre –los escaramujos deshuesados–, la salicaria y la corteza del condurango, a partes iguales. Se hierve dos minutos, se infunde otros diez, se cuela y se bebe a lo largo del día, hasta que desaparezcan los síntomas.
El zumo de zanahoria es un excelente remedio depurativo y desintoxicante, que se recomienda contra los dolores reumáticos, la gota y como ayuda para controlar los niveles de azúcar y de grasas en la sangre.Infusión depurativaUna infusión depurativa y diurética, indicada como apoyo para tratar la gota, es la que combina la zanahoria con rábano negro, grosellero negro y las hojas de la coronilla de fraile (Globularia alypum), a partes iguales. Se hierve apenas un minuto, se deja 10 en reposo, se cuela y se toma en ayunas y antes de la cena, dos vasos al día. En caso de hipertensión, la toma de infusión de zanahoria como diurético debe ser consultada antes con un especialista.Ya se ha dicho que la raíz de zanahoria, especialmente la variedad cultivada, destaca por su alto contenido en betacaroteno, un nutriente que es el responsable de su característica coloración naranja, y que se convierte en vitamina A cuando es asimilado por el organismo. El betacaroteno actúa como un antioxidante, que protege a los tejidos del cuerpo de la acción de los radicales libres, mitigando el desarrollo de las enfermedades de tipo degenerativo, como cardiopatías, apoplejía y algunos tipos de cáncer. Su consumo habitual estimula la producción de melanina en la piel, protegiéndola de las radiaciones UVA del sol. Pero tal vez una de sus virtudes más reconocidas es su efecto beneficioso sobre la vista. Se sabe que un déficit en vitamina A conllevará, entre otros síntomas, una mayor dificultad en la visión nocturna. Por ello los oftalmólogos recomiendan consumir zanahoria de manera periódica, especialmente en casos de miopía progresiva y cuando aparecen daños en la retina.Remedio para la vistaComo remedio para la vista se recomienda el zumo de zanahoria con arándanos, que se prepara triturando tres zanahorias de cultivo y añadiéndole una cucharada sopera de bayas secas de arándano. Se recomiendan dos vasos al día, no más, porque podría provocar estreñimiento.Las semillas de la variedad silvestre de zanahoria comparten con el hinojo o el anís sus mismas virtudes. Son eficaces para despertar el apetito y evitar la hinchazón abdominal y los gases, así como para incrementar la producción de leche en la madre lactante.

16 junio 2006

Buenas digestiones

Bacterias ‘amigas’ de la digestión Una flora intestinal equilibrada es muy importante para la salud. Para conseguirla y mantenerla hay que seguir una dieta rica en alimentos naturales que aporten además bacterias beneficiosas.Por Julia Moore La palabra bacteria no necesariamente equivale a enfermedad. En el cuerpo humano son muchas las que cumplen una función beneficiosa; por ejemplo, en las membranas del tracto intestinal hay millones de organismos vivos útiles cuya misión es mantener controladas las numerosas bacterias perjudiciales con las que conviven. Tenemos un promedio de unos cien billones de células bacterianas en el intestino que, sumadas, equivalen a un kilo y medio del peso corporal. En un individuo sano, los microorganismos beneficiosos deberían componer casi el 85% de todas las bacterias intestinales, sin embargo, la dieta moderna, nuestro estilo de vida y, sobre todo, los medicamentos provocan, en muchos casos, un descenso drástico de este porcentaje. Y, cuando las bacterias perjudiciales ganan la partida a las beneficiosas en la colonización del tracto intestinal, se producen síntomas que pueden hacerse crónicos, como trastornos digestivos, infecciones de nariz y oído, alergias alimentarias e inflamaciones. Un buen aparato digestivo es la base de nuestro bienestar, ya que necesitamos extraer energía de lo que comemos para alimentar las células. Si este proceso no funciona bien, todo el cuerpo se ve afectado, pues las células no reciben los nutrientes necesarios para realizar su trabajo. Además, una mala digestión hace que el organismo almacene residuos y toxinas procedentes de los alimentos mal digeridos, lo que puede dar lugar a agotamiento, dolores de cabeza y una sensación de malestar generalizado. Cuando no se trata como es debido, este exceso de sustancias perniciosas contribuye a la aparición de enfermedades degenerativas graves como el síndrome del colon irritable, flatulencias, indigestión, diarrea o estreñimiento. Para evitar esos problemas es importante saber que son muchos los microorganismos que ayudan a los órganos digestivos a disociar los alimentos en el intestino, facilitar la absorción de nutrientes y limpiar los residuostóxicos compuestos de bacterias patógenas, levaduras y hongos.